sábado, 14 de febrero de 2015
VIAJE 2
"A" gusta de andar por las tan conocidas y bonitas colonias Del Valle, Narvarte y zonas aledañas, es también, una área propicia para conseguir pasajeros que no le lleven a lugares muy recónditos de esta gran ciudad, aunque, no hay nada escrito, bien puede ir por la Av. Cuauhtemoc y subir a alguien que le diga "Vamos a Sto. Tomas Ajusco por favor..." ni hablar, gajes del oficio.
Una tarde tranquila, "A" pensaba ya en dar el toque de retirada y enfilarse hacia su cantón, cuando vio la mano familiar que le indicaba parada, "la ultima y nos vamos " se dijo a si mismo, orilló el auto y abordo un muchachito con no mas de 16 añitos -"Siga por favor, de vueltas por aquí si gusta"- acto seguido, comenzó a llorar a moco tendido. Aquí si, "A" se permitió preguntarle al joven si podía hacer algo para ayudarle o tenia alguna problema...
- Estoy harto de los pleitos con mis papás, siempre tengo yo la culpa de todo, no me escuchan y siempre lo hago todo mal...-
Luego de ofrecer el clásico papel para la lloradera (esa vez llevaba kleenex) "A" intento darle algunas palabras de ánimo- "No te preocupes chavo (es la palabra que hoy día los ya no tan jóvenes usamos para referirnos a los mozalbetes), no seas grosero con ellos por que ellos te pueden responder mas feo,llora todo lo que quieras, desahogate, veras que pasara y te sentirás mas tranquilo..."
¿que mas decirle?
Luego de un ratio regresaron al punto inicial, recibió un "gracias" mas amable y tranquilo, "A" ahora si, tomó el rumbo a casa.
Espero que solo haya sido un mal rato, un enfado pasajero, y que en este momento, sea quien sea ese chico, la vida le este sonriendo.
Todos vivimos (y en ocasiones sufrimos) la adolecencia...¿a poco no?
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