En tono sencillo le indicó la dirección: Polanco (¡aja! ¿ven? ) y sin mas comentario comenzo a leer algunas hojas.
Luego de un rato de trayecto, se escucharon algunos sonidos de nariz fluyente, ya saben, cuando se te escurre el moco, continuaban...otravez, una mas...de reojo , "A" logro ver que la señora movia sus lentes y se limpiaba algunas lagrimas...
Momento incomodo, principalmente por que "A" no sabe exactamente que hacer en esos ratos, simplemente, eso de la reconfortada no se le da, así que, siguiendo su sentido practico le dijo a su pasajera:
- Aqui hay papel si gusta -
- Ah, muchas gracias - tomando un poco del rollo y limpiando lo que necesitaba...
Mas silencio incomodo, acortado por el comentario de la señora:
- Es que soy editora y estoy leyendo la novela que envío una amiga, es genial en verdad, no he podido dejar de llorar...buenisima...
Inmediatamente capto la atención de A, solo que era demasiado tarde, estaban por llegar a su destino (¡chin!) y bueno, todas las preguntas y comentarios tendrian que quedarse en el tintero (expresion dominguera, sabrán ustedes)
-Vaya, ya veo, que bien...
- Por aqui esta bien joven, muchas gracias...¿cuanto es?
Cómo no hubo mas transito, algunos semaforos, que se yo, el tiempo del viaje había concluido.
Y yo por mi parte, me pregunto, ¿como se llamara la novela y quien la escribo?
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