sábado, 28 de febrero de 2015
VIAJE 4
Era media mañana, entre el ir y venir de los autos, "A" tenia algo de hambre y decidió buscar algo que le quedara de paso, sin embargo, al ver la mano familiar que le hacia parada se orillo y abordo una señora: Av. San Fernando por favor joven (ah, eso de que le digan joven al conductor del auto, es como cuando le dicen güero a todo comprador del mercado...)
Hay dos tipos de personas cuando se suben al auto, las silenciosas y las que hablan todo el tiempo, esta señora al principio parecía de las primeras, al cabo de un ratito de trayecto comenzo una platica superflua, ya saben, que si el clima, que si el trafico, que como va el trabajo y así, una cosa llevando a otra y dado que el trayecto era largo la señora termino contándole a "A" que tenia dos hijas, bueno que tenia una viva y la otra había fallecido...
Los hechos: una chica joven, bonita y con un todo un futuro por delante, tal como cualquiera pensaría. Empezo a trabajar en un compañía no muy grande y al poco tiempo, el dueño del negocio le acosaba sexualmente, primero con ligeras insinuaciones, después el asunto fue subiendo de tono, la chica le contaba todo a su mamá y decidieron que lo mejor era dejar el trabajo, sin embargo, ese fin de semana su hija ya no llego a casa...
Apuñalada, golpeada, luego de varios días de búsqueda le fueron a encontrar tirada en esos recónditos lugares que presta esta enorme ciudad para ocultar tanto delito.
La policia no ayudo mucho (si, ya sé, ¡que raro!) y al cabo de algunas semanas, "carpetazo" al asunto, pero la madre de la joven no se quedo tan tranquila, comenzó a indagar y juntando pesquisas, preguntando aquí y allá se dio cuenta que el asesino de su hija había sido su jefe, probablemente la habían matado en el lugar donde laboraba, la subieron a una camioneta de la compañía y la quisieron desaparecer. Con cada día, la señora iba descubriendo mas y mas detalles, que, curiosamente, la policia "omitio" revisar.
El dueño de la compañía había puesto a trabajar su dinero para salir "limpio" del asunto, ante el dolor, la impotencia y el odio de la madre de su víctima.
Entre pequeñas y finísimas lagrimas, la señora termino su relato, el silencio respetuoso de "A" que solo atinó a decir: - Caray señora, ¿que le puedo decir?, poca madre de las autoridades que no hacen nada...
- Asi es joven, ni siquiera me escucharon cuando fui al ministerio a denunciar de nuevo, pero, ¿sabe? ya no me importa eso, mi otra hija esta por titularse y nada mas estoy esperando a que pueda valerse por si misma, que no necesite mi apoyo, para ahora si, buscar a ese maldito y hacerle pagar lo que le hizo a mi niña, no me importa como, esto no se va a quedar así, así sea lo ultimo que haga en esta vida...- mientras mira a lo lejos, entre las calles, aquello que uno no sabe, que no alcanza a entender. Perder un hijo es ya de por si un dolor inimaginable.
Han llegado a Av. San Fernando, la señora le deja un tanto extra de lo que marco el taxímetro y le da las gracias a "A", este le responde: "cuídese Seño, gracias"
Arranca el auto de nuevo, "A" ya no tiene hambre, tal vez, un yogurt será suficiente...
sábado, 21 de febrero de 2015
VIAJE 3
Una mañana como tantas, en medio del caos vial de esta ciudad, abordaron el auto una señora de mediana edad (mediana edad, ¿que se imagina uno cuando se lee "mediana edad"? ¿30, 40 años? , ahora si que, 'iré usté, eso viene siendo muy relativo, pero, perdón, me estoy desviando del asunto...)
Una señora joven vaya, ahora, usen su imaginación y coloreen en su mente, acompañada de un muchacho de no mas de 20 años, dicho joven decidió subirse al carro en el asiento delantero, a "A" no le incomoda llevar gente a su lado, ya ven, hay conductores mas antipáticos que no permiten pasajeros adelante, pero, no era el caso de "A"
En cuanto el chico y la señora estuvieron en el auto, le indicaron el destino: la zona de hospitales del sur de la ciudad, allá vamos...
En ese momento, "A" notó que el joven llevaba una bolsa con atole y una "guajolota" (¿que es eso? cualquier defeño digno de nombrarse de esta manera logrará explicarles que una guajolota es un tamal, metido en un bolillo, pilar de la nutrición matutina de cualquier capitalino)
El muchacho buscó donde colocar el atole, pregunto si podía ubicarlo en el portavasos del auto y si podía comerse su guajolota ahí , "A" asintió sin problema, inmediatamente abrió la bolsa de plastico y comenzo a degustar su desayuno, no sin escuchar a la señora detrás, diciendo "Toño, no vayas a ensuciar nada, ¿esta bien?"-Toño dijo que si y siguio en lo suyo...
Hasta unos minutos después en que de la nada, así, de pronto, comenzó a gritarle a un ser imaginario, reclamando vayan ustedes a saber que cosas, señalaba, apuntaba y le decía que no estaba en lo correcto...
"Ah caray" se dijo "A" a si mismo, "esto esta medio raro", luego entonces, la señora joven comenzó a calmar a Toño, "basta Toño, tranquilo, comete tu desayuno, ya..."
Toño nuevamente se calmaba, seguía comiendo para repetir exactamente la misma alegata unos minutos después , comia, reclamaba, la señora lo tranquilizaba, comia...
El detalle que llamaba la atencion de "A" era que el chico a simple vista pareceria un adolescente común y corriente, vaya, como cualquier muchacho que ustedes o yo vemos a diario en la calle, si, ya se...los estereotipos nos atacan...
Llegaron a su destino, y Toño no derramo una sola gota de su bebida ni morona de su desayuno...(contrario a muchos pasajeros "normalitos" que parecerían primos hermanos de don cerdo marrano)
Sobra decir que el hospital a donde llegaron era el Psiquiátrico Fray Bernardino Alvarez, en Tlalpan...
sábado, 14 de febrero de 2015
VIAJE 2
"A" gusta de andar por las tan conocidas y bonitas colonias Del Valle, Narvarte y zonas aledañas, es también, una área propicia para conseguir pasajeros que no le lleven a lugares muy recónditos de esta gran ciudad, aunque, no hay nada escrito, bien puede ir por la Av. Cuauhtemoc y subir a alguien que le diga "Vamos a Sto. Tomas Ajusco por favor..." ni hablar, gajes del oficio.
Una tarde tranquila, "A" pensaba ya en dar el toque de retirada y enfilarse hacia su cantón, cuando vio la mano familiar que le indicaba parada, "la ultima y nos vamos " se dijo a si mismo, orilló el auto y abordo un muchachito con no mas de 16 añitos -"Siga por favor, de vueltas por aquí si gusta"- acto seguido, comenzó a llorar a moco tendido. Aquí si, "A" se permitió preguntarle al joven si podía hacer algo para ayudarle o tenia alguna problema...
- Estoy harto de los pleitos con mis papás, siempre tengo yo la culpa de todo, no me escuchan y siempre lo hago todo mal...-
Luego de ofrecer el clásico papel para la lloradera (esa vez llevaba kleenex) "A" intento darle algunas palabras de ánimo- "No te preocupes chavo (es la palabra que hoy día los ya no tan jóvenes usamos para referirnos a los mozalbetes), no seas grosero con ellos por que ellos te pueden responder mas feo,llora todo lo que quieras, desahogate, veras que pasara y te sentirás mas tranquilo..."
¿que mas decirle?
Luego de un ratio regresaron al punto inicial, recibió un "gracias" mas amable y tranquilo, "A" ahora si, tomó el rumbo a casa.
Espero que solo haya sido un mal rato, un enfado pasajero, y que en este momento, sea quien sea ese chico, la vida le este sonriendo.
Todos vivimos (y en ocasiones sufrimos) la adolecencia...¿a poco no?
sábado, 7 de febrero de 2015
VIAJE 1
En tono sencillo le indicó la dirección: Polanco (¡aja! ¿ven? ) y sin mas comentario comenzo a leer algunas hojas.
Luego de un rato de trayecto, se escucharon algunos sonidos de nariz fluyente, ya saben, cuando se te escurre el moco, continuaban...otravez, una mas...de reojo , "A" logro ver que la señora movia sus lentes y se limpiaba algunas lagrimas...
Momento incomodo, principalmente por que "A" no sabe exactamente que hacer en esos ratos, simplemente, eso de la reconfortada no se le da, así que, siguiendo su sentido practico le dijo a su pasajera:
- Aqui hay papel si gusta -
- Ah, muchas gracias - tomando un poco del rollo y limpiando lo que necesitaba...
Mas silencio incomodo, acortado por el comentario de la señora:
- Es que soy editora y estoy leyendo la novela que envío una amiga, es genial en verdad, no he podido dejar de llorar...buenisima...
Inmediatamente capto la atención de A, solo que era demasiado tarde, estaban por llegar a su destino (¡chin!) y bueno, todas las preguntas y comentarios tendrian que quedarse en el tintero (expresion dominguera, sabrán ustedes)
-Vaya, ya veo, que bien...
- Por aqui esta bien joven, muchas gracias...¿cuanto es?
Cómo no hubo mas transito, algunos semaforos, que se yo, el tiempo del viaje había concluido.
Y yo por mi parte, me pregunto, ¿como se llamara la novela y quien la escribo?
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